El Real Club Marítimo de Melilla volverá a vestirse de gala el próximo sábado 18 de julio para celebrar una de las citas más emblemáticas de su calendario social: la tradicional Verbena Virgen del Carmen, una fiesta que forma parte de la historia de la entidad desde prácticamente su fundación, en 1944, y que cada verano reúne a cientos de socios y melillenses en un ambiente festivo y de convivencia.
La celebración en honor a la patrona de los hombres y mujeres del mar constituye uno de los acontecimientos más significativos en la vida del club. Como cada año, pone el broche de oro a las numerosas actividades deportivas y sociales que el Real Club Marítimo viene desarrollando desde el inicio del verano.
La verbena dará comienzo a las 23:30 horas y tendrá como escenario el paseo del espigón y la cubierta del chiringuito del club, un enclave privilegiado con vistas a Melilla La Vieja, cuyas históricas murallas volverán a convertirse en el marco incomparable de una de las fiestas con mayor arraigo de la ciudad.
Además de ser una celebración muy vinculada a la tradición marinera, la Verbena Virgen del Carmen se ha consolidado como un punto de encuentro para numerosos melillenses que regresan a la ciudad durante el verano y aprovechan esta cita para reencontrarse con familiares, amigos y antiguos compañeros, convirtiéndose en una de las noches más especiales del periodo estival.
La animación musical correrá este año a cargo de “El Callejón”, una reconocida formación malagueña especializada en flamenco-pop, rumba y fusión. El grupo, habitual en los principales escenarios de la Costa del Sol, ofrece más de 170 actuaciones al año y actúa con frecuencia en localidades como Teatinos, Fuengirola o Benalmádena.
Liderada por José Torres, la banda combina rumbas, bulerías y sevillanas con influencias del pop, el rock andaluz y los sonidos urbanos, una propuesta que le ha permitido compartir escenario con artistas de la talla de Antonio Carmona, Pitingo o Tijeritas.
Con esta nueva edición de la Verbena Virgen del Carmen, el Real Club Marítimo de Melilla mantiene viva una tradición que se ha transmitido de generación en generación y que continúa siendo una de las grandes referencias del verano melillense, uniendo música, convivencia y el espíritu marinero que caracteriza a la entidad desde hace más de ocho décadas.