Cerca de un centenar de jugadores, jugadoras y técnicos de la sección de baloncesto del Real Club Marítimo de Melilla han participado en el tradicional viaje de fin de temporada que, como viene siendo habitual en los últimos años, tuvo como destino la ciudad de Málaga.
La expedición partió el pasado viernes a bordo del buque de Baleària y regresó a Melilla en la noche del domingo, tras disfrutar de un intenso fin de semana en el que se combinaron actividades deportivas, recreativas y de convivencia para despedir una larga y exigente campaña.
Durante la jornada del sábado, los integrantes de la expedición disfrutaron de una visita a un parque acuático de la Costa del Sol, además de participar en diferentes actividades lúdicas que sirvieron para reforzar los lazos entre los distintos equipos de la sección.
El domingo estuvo reservado para la actividad deportiva, con la participación del RCMM en las tradicionales 12 Horas Deportivas del CB El Palo, una cita que reunió a numerosos equipos de formación y que permitió a los jugadores melillenses compartir experiencias y competir frente a otros conjuntos andaluces.
Los resultados obtenidos por los equipos del RCMM fueron los siguientes:
Junior RCMM – Junior El Palo: 45-55
Cadete 2011 RCMM – Cadete 2010 El Palo: 16-38
Preinfantil femenino 2013 RCMM – El Palo 2013: 33-43
Preinfantil femenino 2013 RCMM – Linense 2012: 47-48
Preinfantil masculino 2013 RCMM – El Palo 2013: 42-43
Preinfantil masculino 2013 RCMM – El Palo 2012 B: 41-48
Minibasket masculino RCMM 2015 – El Palo 2015: 20-44
Minibasket masculino RCMM 2015 – El Palo 2015 B: 33-28
Prepeque masculino 2016 RCMM – El Palo 2016: 22-43
Prepeque masculino 2016 RCMM – El Palo 2016 B: 47-19
Prepeque femenino 2016 RCMM – El Palo femenino 2016: 36-21
Más allá de los resultados, el viaje volvió a cumplir con su principal objetivo: ofrecer a jugadores y técnicos una experiencia de convivencia y diversión con la que cerrar la temporada, premiando el esfuerzo realizado durante todo el año.
Este desplazamiento se ha convertido ya en una tradición dentro de la sección de baloncesto del RCMM y en una de las actividades más esperadas por los jóvenes deportistas, que encuentran en ella la mejor manera de poner el broche final a una temporada llena de entrenamientos, partidos y experiencias compartidas.


